Extraño, cuando has sido toda tu vida tú y notas como lentamente te alejas para convertirte en otra cosa. Metamorfosis, dura pero necesaria, precipitada más por necesidad propia, que por aclamación popular. La transformación del “Mi” en el que habito, supurando todos los pensamientos que es capaz de maquinar mi mente, recolocando las piezas que me forman, como si fuera un Lego, para así conseguir, esa maqueta, que no venía en las instrucciones. Será duro, lo sé. Me alejaré y sentiréis mi ausencia, pero será un dolor pasajero. Os acostumbrareis pronto, olvidando por completo al que fui. No notareis si respiro, no molestaré, seré uno más entre tantos. He descubierto una nueva fórmula con la que vivir más tranquilo, con la que ser más honesto, sobre todo conmigo mismo, pero requiere un sacrifico, y estoy decidido a hacerlo. Y sólo en la intimidad, en contadas ocasiones, aparecerá quién fui, y ahí radicará la verdadera proeza, conseguir ser, quién quieres ser, antes, que quién eres en realidad. Aprendo rápido, y me siento capaz de cualquier cosa. Y se, que mi mente y yo, aún no hemos acabado…