Continúa el tiempo su caminar, sin esperar a nadie. Paso constante, sin prisa ni pausa, dejando tras de sí al mundo y su gente, empeñados en anclarse a una vida que pasará sin más remedio. Poseedor de la verdad y de la mentira, dándole a cada uno lo que merece, dejando al descubierto la verdadera cara de todos. No hace distinciones, transformando la juventud en vejez en una rueda imparable en la que la norma es sencilla, respetar lo nuevo sabiendo que se volverá viejo. Luchas interminables, sentimientos encontrados, nuevos amores, decisiones por tomar. Todo lo diluye el tiempo y será él quién decida si las acaban las luchas, si los sentimientos y los amores perduran y lo más importante, si las decisiones son o no correctas…